Autocaravanas en Canarias.
Autocaravanas en Canarias: desmontando mitos y defendiendo un turismo libre y responsable
En los últimos años, el auge de las autocaravanas en Canarias ha generado opiniones divididas. Para algunos, representan libertad, sostenibilidad y una forma diferente de hacer turismo. Para otros, son vistas con recelo y asociadas a conductas incívicas. Pero, ¿es justa esta percepción generalizada? ¿O estamos estigmatizando a un colectivo que, lejos de perjudicar, aporta valor al entorno?

Juan Luis Martín.
Presidente de A.C.A.T. Tenerife
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El estigma injusto hacia las autocaravanas
Existe una narrativa constante que tacha a los autocaravanistas de invasores de espacios naturales, ocupantes ilegales de zonas residenciales y causantes de suciedad. Esta visión simplista ignora la realidad plural del colectivo. La mayoría de los usuarios de autocaravanas respetan la normativa, cuidan los espacios que visitan y fomentan un turismo más responsable y cercano.
El problema no es la autocaravana, sino la falta de regulación adecuada y de infraestructuras públicas que acompañen este modelo de turismo itinerante.
Realidad en Canarias
Canarias cuenta con más de 13.000 vehículos vivienda homologados y censados. A ellos se suman entre 8.000 y 9.000 autocaravanas que llegan cada año desde fuera del archipiélago. Sin embargo, la infraestructura existente es prácticamente inexistente: apenas hay áreas de pernocta, lugares para vaciado de aguas o zonas habilitadas para estacionar de manera legal y segura.
Esta ausencia de planificación choca con la creciente demanda. Y es ahí donde nace la tensión: sin espacios designados, se generan conflictos con residentes, ayuntamientos e incluso con otros sectores turísticos.
Comparaciones con Europa y buenas prácticas

el valor económico y social de este tipo de turismo.
Mientras en Canarias se pone el foco en restringir, en países como Francia el autocaravanismo es promovido activamente. Francia, considerada el paraíso de las autocaravanas, no solo cuenta con miles de áreas habilitadas, sino que sigue ampliando su oferta porque ha entendido el valor económico y social de este tipo de turismo.
Muchos pueblos en la España vaciada han seguido ese ejemplo. Saben que tres o cuatro autocaravanas en una semana pueden significar ingresos en supermercados, restaurantes y tiendas locales. En lugar de perseguir, acogen. Y el resultado es beneficioso para todos.
Lo que pide el colectivo: propuestas concretas

Autocaravanas en Canarias
Los autocaravanistas no exigen privilegios. Piden:
- Zonas de aparcamiento específicas con señalización clara.
- Espacios públicos habilitados para el vaciado y llenado de tanques.
- Normativas municipales coherentes y aplicadas de forma justa.
- Reconocimiento institucional como parte del modelo turístico.
La mayoría de los autocaravanistas son personas jubiladas, familias, profesionales que buscan una forma de vida más libre, pero igualmente respetuosa. Demonizarlos solo agrava el problema.
Conclusión: un turismo que suma, no que resta
Las autocaravanas en Canarias no son una amenaza, sino una oportunidad. Un turismo que se mueve, que consume en el comercio local, que busca integrarse en la cultura y en los espacios naturales de forma consciente.
Es hora de dejar de criminalizar un estilo de vida que promueve la libertad y el respeto. Y sobre todo, de que las instituciones actúen con responsabilidad y visión a largo plazo.
Si tú también crees en un turismo más libre, sostenible y justo, comparte este artículo. Juntos podemos cambiar la percepción y exigir soluciones reales.
















