Control de Especies Invasoras Tenerife
Control de Especies Invasoras en Tenerife: ¡Protege la Biodiversidad!
El control de especies invasoras en Tenerife es una prioridad para el Cabildo, que intensifica su lucha para proteger la biodiversidad de la isla. Con una inversión de 3,7 millones de euros, se ha encargado a Gesplan la ejecución de trabajos hasta 2027. Esta medida es crucial para preservar los ecosistemas nativos y contrarrestar la amenaza que representan plantas como el rabo de gato, una de las especies invasoras más agresivas de la isla, de la cual se han extraído más de 44 toneladas en los últimos años.

Patricia Machado| Seo Local Media Gruop
Combatiendo el Rabo de Gato y Protegiendo la Biodiversidad en Tenerife
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha explicado que la Corporación insular ha dado luz verde a este nuevo encargo a Gesplan para continuar e intensificar los trabajos de control de especies invasoras en Tenerife. Estos esfuerzos no solo se centran en el rabo de gato, sino también en otras plantas exóticas que comprometen el equilibrio natural de la isla. Los equipos especializados de Gesplan aplican técnicas respetuosas con el entorno, adaptadas a cada tipo de terreno, incluyendo el uso de personal formado en trabajos verticales para las zonas más inaccesibles. Además, se llevará a cabo la retirada de residuos en los espacios intervenidos, contribuyendo a la limpieza y salud de los ecosistemas.

Control-plumacho
La consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, ha detallado que las actuaciones se prolongarán hasta 2027 y se realizarán siguiendo protocolos estrictos para el traslado y eliminación de los restos. De esta forma, se evita la dispersión de semillas y propágulos, utilizando técnicas que han demostrado ser adecuadas para el manejo de estas especies. La planificación de los trabajos dará continuidad a las actuaciones previas, priorizando zonas verticales que actúan como fuentes semilleras. En los últimos cinco años, el Cabildo ha realizado más de mil actuaciones, interviniendo en más de 1.500 hectáreas, con un 89% de esa superficie dedicada a eliminar el rabo de gato, lo que ha permitido retirar unas 44 toneladas de flora exótica invasora.
















