Hermanas de la Cruz La Orotava
Hermanas de la Cruz en La Orotava: 50 Años de Amor
Desde hace cinco décadas, las Hermanas de la Cruz La Orotava han tejido una historia de dedicación y servicio a los más necesitados de este hermoso rincón de Tenerife. Todo comenzó con el ferviente deseo de Sebastiana Bravo de Laguna de traer a La Orotava una congregación religiosa que volcara sus esfuerzos en aliviar el sufrimiento.
Gracias a sus gestiones y los contactos iniciales a través de don Antonio Celorrio con las religiosas de Santa Cruz de La Palma, la inquietud se hizo realidad. Doña Chana compartió este profundo interés, allanando el camino para que, con la intervención de Santa Rosalía de la Cruz y las diligencias de doña Chana las primeras hermanas llegaran a la Villa.

La comunidad orotavense las recibió con los brazos abiertos. Mientras su hogar se preparaba, una vivienda en la calle León las acogió temporalmente, desde donde planificaron las reformas necesarias. Desde el primer instante, los enfermos y los más desfavorecidos sintieron su cercanía y cariño. Se sintieron queridas desde el principio, y pronto una larga lista de personas necesitadas esperaban sus visitas. Algunas anécdotas entrañables recuerdan cómo, en sus inicios, las religiosas se perdían recorriendo los senderos de los montes para alcanzar los hogares más humildes.
El Espíritu Fundacional de las Hermanas de la Cruz en La Orotava
Al reflexionar sobre los cambios sociales en La Orotava durante estos años, una hermana recién llegada observa transformaciones similares a las de otros lugares. Se ha notado una evolución en el estilo de vida y la llegada de nuevas gentes, aunque la esencia del carácter orotavense perdura. Comenta cómo el estilo sencillo que encontraron al llegar ha experimentado cierta evolución, pero la autenticidad de la gente de La Orotava y el espíritu canario, diferente al peninsular, se mantienen vivos en su trato con ellas.
Muchas personas identifican a las Hermanas de la Cruz por su carisma, entrega y profunda humildad. Su espíritu fundacional sigue latiendo con fuerza; un espíritu sencillo y humilde que su santa madre les inculcó. Siempre les recordaba que trabajaran discretamente, predicando con el ejemplo de una vida austera y compartiendo la pobreza con los pobres. Este principio ha guiado cada uno de sus pasos.

Foto Archivo – Franciscana Hermandad del Santísimo Cristo del Huerto y Ntra. Sra. de la Soledad
Aunque la llamada del Señor sigue resonando en los corazones jóvenes, no está exenta de dudas. Sin embargo, las hermanas animan a responder sin temor, confiando en que la recompensa divina siempre supera lo entregado. Consideran la vida religiosa un don precioso que ofrece una profunda satisfacción al trabajar por el bienestar del mundo. Las Hermanas de la Cruz sienten una inmensa gratitud hacia el pueblo de La Orotava por su continuo apoyo y cariño a lo largo de estos cincuenta años de entrega.
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