Proyecto FARO Tenerife Salud Mental
Salud Mental en Tenerife: ¡FARO Ilumina Vidas!
El Cabildo de Tenerife impulsa la salud mental con el Proyecto FARO, beneficiando a más de 3.400 personas en solo dos meses. Esta iniciativa innovadora, desarrollada por la Consejería de Educación para la Prevención, se consolida como una estrategia insular clave para el bienestar emocional y los hábitos de vida saludable.

Patricia Machado| Seo Local Media Gruop
La presidenta insular, Rosa Dávila, ha destacado su eficacia no solo en la promoción del bienestar, sino también en la prevención del suicidio, la detección de alumnado con necesidades especiales y la identificación de posibles casos de violencia. La coordinación interinstitucional con el Servicio Canario de Salud, la Consejería de Educación y la Universidad de La Laguna asegura una atención adecuada y profesional.
El consejero de Educación para la Prevención, Juan Acosta, explica que el Proyecto FARO se basa en tres pilares esenciales: actuar, intervenir y derivar, garantizando un enfoque integral y efectivo en cada comunidad. Las acciones preventivas se dirigen a jóvenes de 6 a 14 años, sus familias, el profesorado y personas mayores. Este equipo multidisciplinar, el Grupo Motor de Salud Mental y Hábitos de Vida Saludable, ha sido fundamental para el desarrollo de esta acción insular.
Proyecto FARO Tenerife Salud Mental
Actualmente, el Proyecto FARO opera en Candelaria, San Miguel de Abona y Santa Úrsula, y se encuentra en fase de expansión. En estos municipios, se han realizado 299 talleres preventivos, abordando 15 temáticas adaptadas a las necesidades de alumnado, familias, profesorado y personas mayores. La colaboración con los ayuntamientos ha permitido adaptar las intervenciones al contexto local..
Para 2025, FARO ampliará su cobertura a salud mental, educación afectivo-sexual y prevención de adicciones, con un enfoque educativo y comunitario. El modelo está en proceso de mejora continua para garantizar su replicabilidad en toda la isla.
El Proyecto FARO cuenta con el aval del Grupo Motor de Salud Mental y Hábitos de Vida Saludables, que integra diversas instituciones. Este modelo no solo mide el impacto real, sino que también asegura su adaptación a las necesidades de la población, favoreciendo una prevención eficaz y de utilidad para la práctica.
















