Tranvía Tenerife sin sílice
El Tranvía de Tenerife, Libre de Sílice: Un Paso Gigante para la Salud y la Innovación
El tranvía Tenerife sin sílice es ya una realidad, marcando un hito significativo en la salud laboral y la modernización del transporte público en España. El Cabildo de Tenerife ha culminado la eliminación total de la arena de sílice en el sistema de tracción y frenado del tranvía, convirtiendo a la isla en la tercera región del país, tras Bilbao y Sevilla, en erradicar completamente este material de su red ferroviaria. Esta ambiciosa medida, resuelta en solo 12 meses, subraya el compromiso del Cabildo con la seguridad de los trabajadores y la eficiencia operativa.
Un Futuro Más Limpio con el Tranvía Tenerife Sin Sílice
Los 26 tranvías de la flota insular operan ahora exclusivamente con silicato de calcio, un compuesto no perjudicial para la salud que ofrece el mismo rendimiento técnico. El proceso no solo incluyó el cambio de material, sino también la limpieza integral de todos los espacios de trabajo donde se manipuló sílice, garantizando entornos completamente libres de residuos. Como resultado, Tenerife se posiciona a la vanguardia en salud laboral y en innovación del transporte público. La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó que «los problemas no se solucionan de la noche a la mañana», defendiendo que «cuando se trabaja con rigor, los resultados llegan».
Además, la consejera insular de Movilidad y presidenta de Metrotenerife, Eulalia García, afirmó que esta acción se llevó a cabo «porque era lo correcto», sin esperar imposiciones externas. La retirada de la arena de sílice ha sido auditada y verificada por la empresa especializada ISR, que certificó la descontaminación de los vagones y las instalaciones, confirmando que las superficies y equipos han quedado libres de restos de polvo de sílice. Este es un logro fundamental que mejora la seguridad de la plantilla y refuerza el compromiso con un transporte público más limpio, moderno y sostenible. Sin duda, el tranvía Tenerife sin sílice es un ejemplo a seguir.
















